domingo, 2 de septiembre de 2012

Obsesivo

No hablaré de la trillada soledad,
sino de la trillada ausencia, del deseo reprimido,
y el ansia de posesión, de quien no vendrá.
Pero: ¿y si viniera?

Ha de recordarme su voz que,
Sus labios también sirven para hablar,
Y su lengua para humedecer sus labios.
Aquello será llamado sensualidad.

Fluya su cuerpo lascivamente,
Reptando como olas en playa calma,
adentrándose sobre mi cuerpo de arena.
Aquello será llamado seducción.

Sean sus ojos encendidos un par de faros,
distrayendo mi atención de sus senos, y viceversa.
Temblor nervioso que azota mis manos al rozarles.
Aquello será llamado pasión.

Descubra yo mis alas en sus brazos,
un banquete en su pecho, un manantial en su vientre,
Y los pilares de mi mundo en sus piernas.
Aquello será llamado sexo.

Selle mis labios con sus besos de despedida,
con la esperanza de el desliz se convierta en costumbre,
Luego que el amanecer nos sorprenda hechos uno.
Aquello será llamado amor.



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