Yaciendo en un lecho extraño
dormitando todo el cansancio,
desvariando en un sueño huraño
mientras algunos ya escogen tu epitafio.
Fuerza viejo!, sigue luchando,
sé que estás cansado de tanto ajetreo,
mas yo no soy de los que están dudando,
junto a ti estoy y a tu lado peleo.
Tu cuerpo está débil, tu mente enferma,
lo se, va siendo hora de descansar,
pero no olvides viejo, prometimos ir a “tirar la cuerda”
es un compromiso al que no debemos faltar.
Coraje no falto para enfrentar la desgracia,
sin titubeos ni llantos accediste a esta batalla,
y acallaste a quien pensó que sería un tiro de gracia,
me llenaste de un orgullo que perdurará a donde vaya.
Te veré feliz viejo, con tu sonrisa discreta y marchita,
y la mar de tus ojos vidriosos
desafiando a la muerte maldita
y en tu corazón latidos briosos.
Y si al final no lo logramos,
si al final caes vencido,
nadie dirá que no lo intentamos
iras con las botas puestas, de eso estoy convencido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario