Por Gretel Gonzáles Avilés
Vulnerable a la injusticia,
a la miseria y al dolor;
impotente ante la grandeza del mar y el cielo,
ala montana que se desborda
y al viento que se desboca.
Soy humana, soy mortal,
soy todo lo contrario a ti,
lloro de alegría y por alegrías muero,
vibra mi corazón ante lo bello, lo natural
y lo extraordinario que se ve normal.
Y me detengo a contemplar lo cotidiano
y a descubrir su simple y hermosa humanidad.
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